Juniorísimas

Al oído de Alexis Mendoza

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Editorial de Hugo Illera
Cortesía Diario Deportes

Juan Carlos Abello, barranquillero exjugador del Junior, me envió un mensaje por WhatsApp en el que expresa su preocupación del por qué Alexis Mendoza no ha podido arreglar con Fuad Char su vinculación como nuevo técnico del equipo Tiburón. Dice Juan Carlos que de otros lados vienen y, en la primera sentada, Fuad acepta las condiciones y aprueba la llegada de los técnicos en tanto que, con los técnicos del patio, es un lío. El mensaje cae como anillo al dedo. Si Alexis nos pidiera un consejo sobre su llegada al Junior le diría que la aplace para otro momento. El equipo del Alma está hecho una bola de problemas. Fuad hizo las paces con Julio Comesaña, lo trajo de vuelta y después lo dejó solo. Nunca lo apoyó. Antes por el contrario puso en duda su seriedad cuando el famoso caso de los indisciplinados y la pelea en el camerino. La carta, que no fue firmada por Fuad sino por Alejandro Arteta, fue un acto desafortunado que ha institucionalizado el desorden personal y etílico en el Junior. Comesaña se fue sin que el club haya informado sobre el hecho. Un acto poco agradecido con un hombre que ha sido el técnico que más veces se sentó en el banco del equipo, que nos dio la estrella de 1993, que nos salvó del descenso en el 2009 y que sacó una cantidad importante de jugadores nuestros que se convirtieron en figuras rutilantes. Lo de Alexis Mendoza no tiene explicación seria. Si él ha conformado su cuerpo técnico con personas cercanas, de su confianza, y éstas son vetadas por Fuad Char es, de hecho, decirle no a Mendoza. Porque si Fuad quiere asistentes escogidos por él y, además, deja en las filas del Junior a los tres jugadores que originaron un caos terrible que llevó al equipo a no clasificar, lo mejor que puede hacer Alexis es esperar otro momento y aceptar ofrecimientos que tenga de otros equipos. No es llegar al Junior por llegar o por cumplir un sueño. No, se trata de llegar con todas las garantías y respaldo. Que después Fuad no lo deje solo, como a Comesaña, sin respaldo en los momentos críticos. La gente creerá en el nuevo proceso si Alexis asume con los asistentes escogidos por él y si le quitan en peso de lidiar con los desordenados y con algunos jugadores de escasísimo nivel como los que se trajeron últimamente. La llegada de Alexis debe ser sin cortapisas ni palos en la rueda. Que Fuad cumpla su rol como nuevo Presidente del Junior y que Alexis haga lo mismo como el técnico de un plantel que él deberá armar y responder por los resultados. Mendoza tiene que rodearse de garantías porque el mundo del fútbol estará muy pendiente de él en su primera labor como técnico en propiedad. De esta primera experiencia dependerá su futuro. Él lo debe saber…

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